domingo, 15 de agosto de 2010

Catorce días atrás.

¿ Qué puede tener de emocionante un lunes a las 6:30 de la mañana ? Nada, sobretodo si se trata de un lunes en el cual se debe volver a clases luego de dos semanas de vacaciones. Se puede comprender la poca emoción que causa este estúpido fenómeno en la vida de un adolescente.
Aunque tal vez no lo sepa, el sacrificio tiene sus recompensas. A pesar de caminar como zombie unas seis cuadras.
No supe la gran recompensa que existía, hasta que te vi. Ayer no podía dormir pensando en ti y te extrañaba mucho, no sabia nada de ti y ni siquiera había visto tu rostro, y hoy cuando te miré no sé que fue lo que pasó, pero creo que todo era invisible alrededor, si lo sé, "algo así como de película", cursi (?). Llámame de la manera que quieras porque hoy comprendí que aunque me tengan lejos de ti por tanto tiempo, sigo queriéndote de igual modo y quizás hasta mucho más. Siento una necesidad tan grande de estar a tu lado, muchas veces resulta realmente agobiante, porque tengo que luchar con mi orgullo para contener esta emoción. Estoy cansada y aún así sigo en pie, voy a dar todo de mi, por ti, por mi familia, por mi. Hasta que ya no pueda más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario