Y como se podía predecir, he sobrevivido a mi primer día en la jungla llamada liceo. Todo es rutina, así que deja de ser relevante, no me molesta la clase, sino la gente.
~ A raíz de mi principiante estado de ermitaño, he tenido el tiempo suficiente para reflexionar sobre la importancia de las personas en mi vida. Muy pocas son significativas, el resto sólo un capítulo mal contado de ella.
Sigues presente en mi corazón y en mi vida a cada momento, pero ahora eres sólo mi recuerdo, de nadie más, ya no te comparto, porque nadie entendería realmente cuanto y con que sinceridad te quiero. Te encuentras lejos y sin deseo alguno de entablar conversación conmigo, y a pesar de aquello no puedo ni quiero olvidarte. Sé todo lo que necesitaría saber de ti para quererte y si para ti eso no es suficiente no hay nada más que hacer. Ya sabes para quien es.
# Porque no me vencerán otra vez, yo demostraré que soy capaz de eso y de mucho más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario