domingo, 16 de octubre de 2011

Y si quieres suicidarte, yo podría dispararte...

Las palabras no se olvidan, a veces mil palabras superan a un hecho, al contrario de lo que se piensa.
Estoy un tanto cabreada de las personas que me rodean, quizás no son las personas en concreto, pero si lo que dicen, soy poco receptiva, me cuesta recibir críticas, me enojo con facilidad y no porque me estén injuriando sino porque sé que cuentan con la verdad del asunto y no puedo hacer nada para cambiarlo.
A veces me gustaría golpear con cualquier cosa que tuviese cerca a mi "papá" hasta que muriese, lo juro, odio que me grite convertido en energúmeno como si eso fuese a suministrarle la victoria y a una mamá que hace vista gorda a estos tratos humillantes y le da la razón. ME DAN ASCO.

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