Entre escondrijos rebusco mi fortuna,
me preocupan tus penurias
me siento alejada de lo exterior
pero tampoco estoy compenetrada con el interior
al menos no tengo la sensación de la empatía.
Es estar ajeno en el mundo
así es como se siente continuamente
delirando entre sollozos incoherentes
transformándose en científico
creyendo conocer las verdades absolutas
inventando curas poco efectivas
creando un austero holograma de tu presencia.
Hablando en otros idiomas, pero no reales
sino de esos que expresan la nada
irreconocibles, inexpresivos y mutantes.
Dentro de todo en ocasiones encuentro la calma
porque pierdo la noción de tiempo-espacio
y hasta olvido quien soy, entonces soy feliz
aunque, rememorando,jamás me he sentido alguien.
Como de costumbre, falacias son las que
de mi boca se oyen.
He sido feliz, he sido alguien
he dejado de ser volátil, efímera e innecesaria
en todos aquellos momentos que formé
parte de tu panorámica, de tus ideas
de tus palabras y de tus canciones.
Desde la muerte, volví a renacer
y de nuevo a morir.
Cuando aquellos gatos se enamoren,
mi corazón inmóvil se congelara aun más con tu gélido querer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario