¿Qué es lo que está pasando dentro de mi mente, por qué razón no puedo despegarme de lo mundano y dejar hablar a mi corazón a través de las palabras engalanadas?
Me siento extraviada entre lo que fui y lo que soy, no encuentro las palabras adecuadas para expresar todo lo que siento.
Cuando por fin he dejado de sentirme miserable, los hechos contradicen mi pensar, los sentimientos que las demás personas hacen notar lo desmienten y me vuelvo a volcar en la desdicha. Tener todo y siempre sentir que estás vacío, puede ser la peor sensación, y no tengo certeza de si alguna vez se vaya a acabar.
Lo que más lamento es que todo sea pasajero. Necesito que algunas cosas sean eternas, el amor por ejemplo o la sinceridad, que más quisiera yo que tener una amistad a mi lado, o tener un clon, alguien igual de perdido que yo, que pueda quererme sin reproches y con quien deje de sentirme sola. Tuve muchos amigos, pero ninguno de ellos fue verdadero, tuve muchos amores pero ninguno de ellos me hizo sentir plena, con todos sufrí, con todos me perdí. Estoy mintiendo, nada de esto es real - excepto lo de los amigos- porque amé sí, hasta perderme en los suburbios de mi consciencia, hasta mutar en otra persona, hasta subir a la nube y despertar en el suelo. Y nunca supe si todas esas sensaciones fueron placenteras, pero entendí que eran reales, mucho más reales de lo que soy yo en estos instantes, mucho más constantes y más sólidas.
Quise volver al pasado en muchas horas, nunca para cambiarlo - aunque era eso lo que siempre decía a los demás- si no para revivirlo, porque se respiraba pasión, cada paso tenía un sentido, cada pensamiento encontraba su voz, cada momento su dolor, eramos todo un tu y yo. Pero aquello ya pasó, se terminó, hoy soy solo yo, cambiando de dirección, mostrando lo peor, aprendiendo a respirar, caminando sin cesar.
Nunca voy a cambiar, solo me voy a envolver en la novedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario