Sé bien que no soy una persona que esté formada para el ocio. Dos horas o tal vez tres de hacer nada, como mucho, si es más, mi mente ya vagabundea por recuerdos que quiero olvidar y por cosas en las cuales no quiero pensar.
Ahora, he aprendido a ocuparme en distintas actividades, para dejar de lado esa "tristeza" con la que me sentía invadida desde hace mucho tiempo, y para sorpresa mía me ha resultado y me ha sido no tan difícil como yo creía. Y he tenido bastante apoyo de personitas muy alegres y buenas, que me han escuchado, apoyado, y me han regalado risas, aventuras y principalmente su amistad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario