Cuando se supone que las cosas van de maravilla en mi vida, cuando para el mundo yo me veo como una persona realizada, por dentro yo me estoy muriendo de pena. Aun cuando he sido seleccionada para estudiar en una buena universidad, una muy valorada carrera, que desde hace tiempo era uno de mis sueños, el primer piso para alcanzar los demás.
Viéndolo desde mi punto de vista: no es la gran cosa, tampoco saque un puntaje acorde a lo esperado, desde hace días me he encerrado en mi persona, no tengo ganas de sociabilizar, no tengo ganas de salir, de festejar, simplemente quiero estar acostada, aburriéndome quizá, pero sola y tranquila.
Mi salud va en decadencia cada día, ya no tengo fuerzas para moverme, los quehaceres cotidianos los realizo por mera rutina y debo admitir que también es para que mi mamá no se enoje.
La desconformidad con mi vida, con mi cuerpo, con mi alrededor se me torna insoportable, quisiera no salir más, no moverme de aquí, no hacer absolutamente nada, a veces pienso que seria bueno estar enferma, de esas enfermedades que se vuelven intratables, y transformarte en algo inerte, algo así como un adorno para todos los demás, de pronto sería bueno, no tener que explicar nada, ni decir nada, ni hacer nada, pero tampoco puedo apelar a un mal para salvarme solo de algunas incomodidades.
Abstraerse de la realidad. Nunca me había pasado hasta el domingo, sinceramente dentro del lapsus que anduve paseando por ahí, no supe que pensé, ni muy bien que hice, tampoco con exactitud el tiempo que estuve así, ya que para mi fue muy efímero, pero el reloj indicaba otra cosa.
~Yo sé que nunca fuimos cercanos, lo tengo claro, sé también que dentro del tiempo que volviste a esta ciudad nunca te vi, nunca te hable, no hice nada por ti, no porque no quisiera, sino porque el miedo me coartaba, pero ahora que estoy en constancia de que vuelves a emigrar, me ha invadido una gran tristeza, aunque de todas formas estoy contenta por ti, porque vas a realizar -supongo- tu sueño, pero déjame decir, que yo voy a extrañarte, que te quiero demasiado como para olvidarte, aunque ya no te hable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario